La Nación
3-7-2017

Grupo Insud

Desglobalización de las cadenas de valor, dijo Sigman

Andrés Krom

`Ningún gobierno puede hacer una apertura indiscriminada sin poner en riesgo su gobernabilidad y su consenso`, aseguró Paolo Rocca, CEO del Grupo Techint, durante el XX Encuentro Anual de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresas (ACDE), que tuvo lugar ayer en el Sheraton de Retiro. En su opinión, en el último cuarto de siglo se vivieron dos grandes `macrotendencias` que generaron grandes desequilibrios globales: el avance fenomenal de China -que pasó de producir el 4% al 28% de las manufacturas globales- y una acelerada evolución tecnológica. Respecto de la primera, Rocca dijo que la situación `transfiere capacidad de formación industrial afuera` y vuelve más compleja la gobernabilidad y la inclusión. En cuanto a la segunda, aseveró que `es un desafío enorme` y que `cuando la velocidad de la transformación es fuerte, quedan muchos desplazados.` Sin embargo, Rocca señaló que el cambio tecnológico representa, además de una amenaza, una oportunidad. `Las herramientas son la formación, capacitación, sobre las nuevas tecnologías, para agregar en productividad y salir adelante. No reduciendo el empleo en conjunto de la sociedad`, señaló. Asimismo, aseguró que el mundo pasó de una bipolaridad en la Guerra Fría a una unipolaridad encarnada en Estados Unidos. `La Argentina tiene que ver cómo insertarse en este marco. El gran desafío de las empresas es apoyar y sostener al Gobierno para que encuentre la medida para poder navegar en esta volatilidad`, añadió.

`Yo creo personalmente que vamos a una desglobalización de nuestras cadenas de valor. Muchos de los empresarios con los que hablo están empezando a mover a sus compañías más cerca de sus áreas de consumo`, afirmó. En tanto, el CEO del Grupo Insud, Hugo Sigman, acordó con Rocca: `Siento que, en una situación como la nuestra, es necesario proteger la industria nacional. Cuando un país como la Argentina está en una etapa madurativa hace falta regular la economía sin prohibir las importaciones. Creo que es lo que el Gobierno está haciendo`.

`Hay mecanismos para cuidar la trama productiva y laboral. Uno ve que en Europa y Estados Unidos es así. A veces nos rasgamos las vestiduras diciendo que estamos fuera del mundo y la verdad es que afuera esto es una cosa permanente`, añadió. Sigman definió la pobreza, que ronda el 30%,como`un fracaso de la sociedad`. Y completó: `Estamos en un dilema: por un lado, hay un país donde el Gobierno apunta a mejorar el déficit, pero esto genera que la actividad económica y el emprendedurismo se dificulte. Entonces, el consumo no se desarrolla y los nuevos empleos no se pueden generar.` También dijo que la Argentina sólo invierte el 0,6% de su PBI en investigación y desarrollo, mientras que en países como Israel esa cifra asciende al 4,1%. Además, criticó que sólo existan 1200 científicos por millón de habitantes. `Son insuficientes para poder desarrollar las nuevas tecnologías`, afirmó. Por su parte, Martín Umaran, cofundador y miembro del directorio de Globant, afirmó que la tecnología ahora permite desarrollar con bajo capital `cosas que antes eran más complejas`. Según él, este fenómeno posibilitó el nacimiento de `una nueva categoría de emprendedores, la de aquellos que no sólo emprenden buscando un nicho de negocios, sino pensando en la sociedad, en cómo ayudar al desarrollo de la gente a su alrededor`.